Leonel decide quedarse. Ve al camarero y le pide, sin necesidad de ojear el menú:
—Un par de botellas de agua, café negro, el especial de la casa. Nos trae dos bandejas con
Layla no había tenido la oportunidad de elegir mucho sobre su futuro. Era la princesa perfecta, la hija del rey Murat, pero en este momento de su vida es una pieza estratégica política.